Mostrar mensagens com a etiqueta Haiti. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta Haiti. Mostrar todas as mensagens

domingo, 15 de dezembro de 2013

La primera foto ganó un premio, la segunda hizo saltar la polémica

La polémica se ha desatado en Suecia con la imagen del fotógrafo Paul Hansen, que ha ganado el premio Swedish Picture of the Year Awards 2011, publica Terra de España. En la foto podemos ver a Fabienne, una joven haitiana de sólo 14 años que fue asesinada por la policía después de ser descubierta saqueado una tienda y robando dos sillas de plástico y unos cuadros enmarcados luego del terremoto que azotó Haiti.
 
image
(Foto de Paul Hansen)

Ahora se sabe que en el momento de la muerte de esta niña había 14 fotoperiodistas presentes, lo que ha desatado las críticas y un debate sobre la ética de los fotógrafos. La controversia empezó cuando el fotógrafo Nathan Weber publicó una fotografía en la que aparecía la misma imagen que en la foto ganadora pero desde una perspectiva en la que se ve a la niña tendida en el suelo rodeada de fotógrafos. El debate que se está librando en Suecia gira en torno a la pregunta “¿habrían donado menos para el desastre si esa foto no se hubiese publicado? O ¿se habrían destinado menos recursos y profesionales?”.

image
(Foto de Nathan Weber)
 
 
 

segunda-feira, 22 de novembro de 2010

Cólera

Uma mãe chora a morte de um filho causada pela epidemia de cólera que assola o Haiti.
Fotografia da Agência EFE

A mão de uma vítima da epidemia de cólera, jaz no chão do hospital em Port-au-Prince, Haiti.
Fotografia da agência GETTY.

Detalhe de um cadáver de um homem nú, fotografado no dia 17 de Novembro de 2010, em
La Saline Boulevard, no centro de Port-au-Prince, capital do Haiti. Fotografia da Agência EFE.

Depois do terramoto de 12 de Janeiro que destruiu a capital do país, seguido do furacão Thomas, a cólera, com mais de mil mortos até ao momento, aparece como o último drama do calvário que está ser o ano de 2010 no Haiti. O país mais pobre da América Latina.

terça-feira, 9 de fevereiro de 2010

Retrato de um país

Um jovem perturbado, caminha por entre os escombros da cidade de Port-au-Prince.
Fotografia de CRISTÓBAL MANUEL /
EL PAÍS

"Não haverá muros que segurem os haitianos no Haití"

La lluvia es torrencial. Los Ángeles, en estado de emergencia. Las evacuaciones en zonas devastadas meses atrás por los incendios forestales, un hecho. Jared Diamond, científico estadounidense de 71 años y profesor de Geografía en la Universidad de California (UCLA), no muestra preocupación aunque su casa esté en uno de esos cañones anegados. "En una semana lloverá tanto como en todo 2009", afirma. Pero el caos no le afecta. Porque este fisiólogo evolutivo, antropólogo e historiador es el autor de Colapso (Debate). Y cuando uno es capaz de analizar claro y sereno por qué unas sociedades perduran mientras otras, como mayas o vikingos, desaparecen en su cénit, o de ganar el Pulitzer y hacer un best-seller de Armas, gérmenes y acero (estudio del modo en que unas culturas triunfan sobre otras), las condiciones meteorológicas californianas no van a romper su tranquilidad. Incluso la situación actual de Haití, país devastado por un terremoto de magnitud 7 y centro de muchos de sus estudios, no parece quitarle el sueño. Al contrario. Acusado a veces de catastrofista y hasta de racista por recordar los peligros a los que parece abocado el mundo, el seísmo que ha sacudido a la isla que Colón bautizó en 1492 como La Española parece darle esperanza. En Colapso, Diamond describió Haití como ejemplo de sociedad actual al borde del abismo. Un país con desventajas medioambientales respecto a la vecina República Dominicana agravadas por decisiones históricas, comerciales y políticas que durante siglos lo han sumido en la miseria. Y el seísmo les deja sin lo poco que tenían.

¿Cuál fue su reacción ante el terremoto?
Fue gradual. Primero, asumir la noticia; las cifras hablaban de 100.000 muertos; luego, ver la incapacidad de su Gobierno ante el problema o la reapertura del aeropuerto bajo control de las fuerzas estadounidenses. Y la pregunta, ¿cuál es el futuro de Haití?, que me devolvió a discusiones mantenidas hace un lustro, en mi visita a la isla. Una incógnita con dos respuestas: la de los incapaces de encontrar razón para la esperanza y los que trabajaban duro para encontrar alguna.

Lo normal hoy sería sumarse al primer grupo.
Es fácil pensar que el terremoto ha acabado con cualquier esperanza. Pero también deja claro que esta catástrofe no es sólo un problema para los haitianos. Lo es para estadounidenses, canadienses, franceses Suena cruel hablar de Haití como problema, pero son diez millones de personas sufriendo. Crecen así las razones para la preocupación. Haití está cerca de nuestra costa. Más de 300.000 haitianos hay en Florida. Y con el deterioro de la situación serán muchos más los desesperanzados. Por eso, aunque sólo sea por propio interés, para evitar que todo acabe aquí, debemos compartir su preocupación.
Y el resto del mundo, ¿por qué preocuparse de Haití tras el duelo?
Los canadienses están igual que los estadounidenses. Y en Francia, el argumento de obligación moral con Haití está algo gastado. Si quieres que la gente ayude, apela a su propio interés. Como EEUU vio en el 11-S y España tras el ataque en Madrid, cuando la gente está infeliz tiene formas de compartir su infelicidad. Haití tiene potencial para crear gran infelicidad en EE UU y Europa. Como los cayucos recuerdan a los españoles que hay un problema en África o los botes que llegan a Malta o los albanos a Italia, los haitianos no dejarán que olvidemos sus problemas en un año, ni en cinco. Llegarán cada vez más. No habrá muro que los mantenga en Haití.
Ahora sí suena catastrofista.
No soy ni optimista ni pesimista. Disfruto del optimismo con cautela. Y con Haití hay razones para un optimismo cauto.

¿Por qué? El terremoto ha sembrado la devastación en un país atenazado por la pobreza, la falta de agua potable, la deforestación y el sida...
Sí, ha empeorado las cosas. Y estaban muy mal antes. Haití sufre una deforestación del 99% con grandes problemas de erosión en un terreno muy montañoso. Pero dicho esto, la motivación en EEUU y Europa para ayudar es más fuerte que nunca, y los beneficios de un Haití económicamente viable serán mejores. Es fácil discutirlo en términos económicos. Por ejemplo, preguntarse cuánto puede costar la reconstrucción. O empecemos por problemas de salud. Después del sida, el segundo problema es la malaria. ¿Cuánto costaría solucionarlo? Muy barato. Las mosquiteras previenen la malaria y cada una cubre a una mujer y dos niños. Cuestan 5,60 euros y, digamos, hay que proteger a nueve millones de haitianos. Son 16,8 millones de euros. ¡Hay tanto estadounidense que podría firmar ese cheque! O españoles. O en términos laborales, en la última década son muchas las empresas que se han llevado el trabajo fuera de EEUU. A México. Pero ahora los sueldos allí son más altos que en China o Vietnam. Aquí entra Haití, más pobre que México y con una gran fuerza de trabajo no precisamente vaga, trabajadores duros por sueldos modestos, que es más que no ganar nada. Ésas son razones para la esperanza. Son muchos los estadounidenses que podrán abrir sus plantas en la isla con mínima inversión. Paradójicamente, hay más esperanza que nunca. ¿Cuán lejos está esta recuperación?
La recuperación es posible y necesaria. Haití no tiene recursos para hacerlo solo y necesita ayuda exterior, pero debe ser de modo que funcione con los haitianos. La isla tiene una larga historia con EEUU y los haitianos tienen buenas razones para desconfiar del Ejército estadounidense. Mejor sería contar con la ONU como paraguas para crear una fuerza común entre España, que comenzó los problemas de la isla, y Francia, que los aumentó, y EEUU y Canadá. Sería la opción más viable. Además, el Gobierno actual de Haití no está en las calles por falta de recursos, pero ha sido elegido democráticamente. El propio presidente ha sido afectado. Un Gobierno motivado, razonablemente poco corrupto, mejor o no tan malo como los Duvalier u otros de las últimas décadas. Es el mejor momento para ser optimista.

¿Dónde nace su interés por Haití?
Basta leer el título de mi último libro, Natural experiments of history. Le dedico un capítulo. Haití es un experimento natural. En historia no podemos hacerlos como en química, poner los elementos a analizar en probetas y someterlos a pruebas. Si fuera un visitante de Andrómeda y quisiera analizar la raza humana, iría a España, trazaría una raya y probaría cosas a ambos lados. Afortunadamente esto no está permitido, pero en La Española se dan esas condiciones de forma natural. Hay una línea, del lado occidental está Haití, y del oriental, la República Dominicana. Un experimento natural igual que las dos Alemanias o Corea del Norte y Sur. De ahí mi interés. Me permite comparar el grado de evolución de sociedades que comparten un territorio.


¿No es contradictorio que en ‘Colapso’ hable de la amenaza para el planeta de las sociedades que llegan al máximo de poder, pero a la hora de catástrofes sea el Primer Mundo el que vaya al rescate?
Así parece, pero si ocurriera algo realmente terrible, si la economía mundial no sólo viviera un gran susto como en 2008, sino que en 15 años colapsa o hay guerra nuclear…, ¿quién estará en mejor situación, haitianos o madrileños? Yo apuesto por los haitianos. Son muy pobres, pero no dependen de nada. En Madrid, si el Primer Mundo colapsa, las soluciones no son fáciles.

¿Cuáles son las posibilidades de tal colapso?
Hablemos en 30 o 50 años. Entonces sabremos si el mundo colapsa. Eso, si hemos solucionado los problemas; en caso contrario, será una realidad.

¿Por qué habla de ese plazo?
En ese tiempo las cosas habrán cambiado de tal forma que habremos explotado nuestros recursos. Se habrá agotado el acceso a las formas de energía no renovables o al agua potable. Los estadounidenses hacemos cosas terribles, pero también la UE, y una de ellas es la sobrexplotación pesquera de las costas africanas. Y si seguimos en esa dirección, en ese plazo nos veremos al borde del colapso. Los escenarios son muchos. Desde el peor, una aniquilación nuclear que acabe con los problemas porque nos elimine a todos. O que la vida siga, pero en Nueva Guinea y en Haití, no en Los Ángeles o Madrid. Otra posibilidad más sutil que la guerra es que la situación siga degenerando y la pobreza se extienda de modo que España se convierta en la nueva Somalia. La visión más optimista es que nos tomemos los problemas en serio y nadie tenga que abandonar Haití o África, porque las condiciones sean buenas donde están. Existe una preocupación cada vez mayor y hay que mantener la esperanza. La verdadera pregunta es si nuestra preocupación aumenta a la velocidad necesaria o va muy despacio. Porque el precipicio está ahí.

Hay quien piensa que esa respuesta está en manos de Dios.
En momentos asi es fácil pensarlo. Haití sufre un terremoto igual que Italia, Los Ángeles, Alaska, Japón… Pero en Los Ángeles pasa, se declara estado de emergencia, policía, bomberos, el ejército sale a la calle, y los supermercados abren. En Haití, no. Por eso, cuando el teleevangelista Pat Robertson dice que la ira de Dios ha caído sobre ellos se olvida que es la misma que cae sobre Italia, EEUU o Japón, la misma ira que debería caer sobre él por ser tan estúpido.

Entrevista con Jared Diamond, Geógrafo, premio Pulitzer, ha analizado el fracaso de las sociedades poderosas y el colapso al que se ve abocado hoy el mundo. Sobre Haiti ya avisó. Pero ve esperanza.

Entrevista original e fotografias retiradas do "El País".

quinta-feira, 4 de fevereiro de 2010

The Blackout on Cuban Aid to Haiti

In the critical first days after the quake struck Haiti, only two US corporate media news organizations reported on Cuba’s quick response to the crisis. One was Fox News, which claimed, wrongly, that the Cubans were absent from the list of neighboring Caribbean countries providing aid. The other was the Christian Science Monitor (a respected news organization that recently shut down its print edition), which reported correctly that Cuba had dispatched 30 doctors to the stricken nation.

The Christian Science Monitor, in a second article, quoted Laurence Korb, former assistant secretary of defense and now based at the Center for American Progress, as saying that the US, which is leading the relief efforts in Haiti, should “consider tapping the expertise of neighboring Cuba,” which he noted, “has some of the best doctors in the world--we should see about flying them in.”

As for the rest of the US corporate media, they simply ignored Cuba.

In fact, left unmentioned was the reality that Cuba already had nearly 400 doctors, EMTs and other medical personnel posted to Haiti to help with the day-to-day health needs of this poorest nation in the Americas, and that those professionals were the first to respond to the disaster, setting up a hospital right next to the main hospital in Port-au-Prince which collapsed in the earthquake, as well as a second tent-hospital elsewhere in the stricken city.

Far from “doing nothing” about the disaster as the right-wing propagandists at Fox-TV were claiming, Cuba has been one of the most effective and critical responders to the crisis, because it had set up a medical infrastructure before the quake, which was able to mobilize quickly and start treating the victims right away.

The American emergency response, predictably, has focussed primarily, at least in terms of personnel and money, on sending the hugely costly and inefficient US military--a fleet of aircraft and an aircraft carrier--a factor that should be considered when examining that $100 million figure the Obama administration claims is being allocated to emergency aid to Haiti. Considering that the cost of operating an aircraft carrier, including crew, is roughly $2 million a day, just sending a carrier to Port-au-Prince for two weeks accounts for a quarter of the announced American aid effort, and while many of the military personnel sent there will certainly be doing actual aid work, delivering supplies and guarding supplies, many, given America’s long history of brutal military/colonial control of Haiti, will inevitably be spending their time ensuring continued survival and control of the parasitic pro-US political elite in Haiti.

Otherwise, the US has basically ignored the ongoing day-to-day human crisis in Haiti, while Cuba has been doing the yeoman work of providing basic health care.

It’s not that the Cubans were hard to find in Port-au-Prince. Democracy Now! had a report, as did the Washington-based magazine Cuba News. It’s just that telling Americans about the good works of a poor and unashamedly Communist nation is not a story that the American corporate media want to tell.

By Dave Lindorff: Philadelphia-based journalist and columnist.

quarta-feira, 20 de janeiro de 2010

Haiti: A desgraça ensina-nos muito


"País que doou mais dinheiro ao Haiti? Os EUA. Normal, é gratidão - já explico. Segundo país? Itália. Itália, o segundo país do mundo a dar mais dinheiro ao Haiti? Bem, não foi bem dar, perdoou a dívida (55 milhões de dólares). O pobre do Haiti tem um terramoto devastador e o generoso do credor perdoa-lhe a dívida, é? Os haitianos vão comer o perdão? Não brinquem, as dívidas marcaram o Haiti - também já explico. Então, vamos lá às duas explicações. A primeira, sobre a gratidão dos EUA. O Haiti ficou independente, em 1804, depois de os antigos escravos terem corrido com a expedição militar francesa. Daí saíram duas boas consequências para a América. Os colonos brancos fugiram para Nova Orleães e introduziram uma das culturas, a do algodão, que construiu a sociedade americana. Por outro lado, derrotado no Haiti, Napoleão decidiu abandonar o Novo Mundo: vendeu ao desbarato o território da Louisiana aos EUA. Nesse dia, os EUA dobraram a superfície (diz-se que foi o melhor negócio da História). Fica explicada a gratidão. Em 1825, a França obriga o Haiti a pagar a independência, conseguida 20 anos antes: 150 milhões de francos-ouro (5 anos do orçamento da ilha). Pagar a dívida destruiu a economia do Haiti para sempre. Fica explicada a dívida. Os terramotos às vezes mostram-nos os caboucos do mundo."

Crónica de Ferreira Fernandes no Diário de Noticias de hoje.

terça-feira, 19 de janeiro de 2010

Haiti: as fotografias da tragédia




Fotografias do The Big Picture

The Militarization of Emergency Aid to Haiti: Is it a Humanitarian Operation or an Invasion?

Haiti has a longstanding history of US military intervention and occupation going back to the beginning of the 20th Century. US interventionism has contributed to the destruction of Haiti's national economy and the impoverishment of its population.

The devastating earthquake is presented to World public opinion as the sole cause of the country's predicament.

A country has been destroyed, its infrastructure demolished. Its people precipitated into abysmal poverty and despair.

Haiti's history, its colonial past have been erased.

The US military has come to the rescue of an impoverished Nation. What is its Mandate?

Is it a Humanitarian Operation or an Invasion?

The main actors in America's "humanitarian operation" are the Department of Defense, the State Department and the U.S. Agency for International Development (USAID). (See USAID Speeches: On-The-Record Briefing on the Situation in Haiti, 01/13/10). USAID has also been entrusted in channelling food aid to Haiti, which is distributed by the World Food Program. (See USAID Press Release: USAID to Provide Emergency Food Aid for Haiti Earthquake Victims, January 13, 2010).The military component of the US mission, however, tends to overshadow the civilian functions of rescuing a desperate and impoverished population. The overall humanitarian operation is not being led by civilian governmental agencies such as FEMA or USAID, but by the Pentagon.

The dominant decision making role has been entrusted to US Southern Command (SOUTHCOM).

A massive deployment of military hardware and personnel is contemplated. The Chairman of the Joint Chiefs of Staff Admiral Mike Mullen has confirmed that the US will be sending nine to ten thousand troops to Haiti, including 2000 marines. (American Forces Press Service, January 14, 2010)

Aircraft carrier, USS Carl Vinson and its complement of supporting ships has already arrived in Port au Prince. (January 15, 2010). The 2,000-member Marine Amphibious Unit as well as and soldiers from the U.S. Army's 82nd Airborne division "are trained in a wide variety of missions including security and riot-control in addition to humanitarian tasks."

In contrast to rescue and relief teams dispatched by various civilian organizations, the humanitarian mandate of the US military is not clearly defined:

“Marines are definitely warriors first, and that is what the world knows the Marines for,... [but] we’re equally as compassionate when we need to be, and this is a role that we’d like to show -- that compassionate warrior, reaching out with a helping hand for those who need it. We are very excited about this.” (Marines' Spokesman, Marines Embark on Haiti Response Mission, Army Forces Press Services, January 14, 2010)

While presidents Obama and Préval spoke on the phone, there were no reports of negotiations between the two governments regarding the entry and deployment of US troops on Haitian soil. The decision was taken and imposed unilaterally by Washington. The total lack of a functioning government in Haiti was used to legitimize, on humanitarian grounds, the sending in of a powerful military force, which has de facto taken over several governmental functions.


Para continuar a ler o artigo de Michel Chossudovsky no Global Research.

Haiti: Objectivo as Crianças

"O mais terrível do desastre haitiano está a chegar, e chega a toda a velocidade. Já reluzem na tragédia as presas de quem vê na tragédia o seu filão. O novo alvo: as crianças."

"O governo da Holanda deu o sinal de partida: mandou um voo charter, para trazer logo que possível cem crianças haitianas orfãs, sem ter em conta que no domingo anterior ao terremoto, tinha deportado seis crianças de regresso ao Haiti."

Resto do artigo no blog Cambios en Cuba aqui.